Erase una vez un granjero serbio [no necesariamente] paseando por sus pastos…
Erase una vez un granjero serbio [no necesariamente] paseando por sus pastos secos y mirando a su ganado moribundo. De repente, *uooooops!*, tropezo con una lampara magica. El serbio froto la linterna y, *puuuuuuf*, salio el genio de todos los eslavos de ella y dijo: "Te concedo un deseo, querido hermano eslavo." El serbio mira a su alrededor, ve a sus animales
moribundos y dice: "Quiero que los animales de mis vecinos se mueran tambien."
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